La ciudad sube poco a poco hacia las montañas, y las montañas siempre están al sur. Si se pierde, busque las cumbres con la mirada: son la mejor referencia.
El antiguo nombre, Almá-Atá, suele traducirse como «padre de las manzanas». El símbolo de la ciudad es el aport, una manzana grande que en el bazar pesa fácilmente más de 300 gramos.
Hasta 1997 Almaty fue la capital y sigue siendo el centro empresarial y cultural del país. Tiene muchos parques, cafeterías y calles con grandes árboles viejos.
